Autor: Santiago Posteguillo
Editorial: Planeta
ATENCIÓN: si no os habéis leído el anterior os invito a que lo hagáis
antes de comeros muchos spoilers. Así mismo también os invito a que os paseis
por mi canal donde encontrareis la video reseña de Yo Julia y otras más.
Esta segunda entrega comienza casi finalizando la historia
pero contémosla cronológicamente. Julia y Septimio han conseguido derrotar nada
menos que a cinco césares y muchos dioses de Roma están que echan chispas
porque una extranjera haya conseguido llegar al poder del imperio. La que más Vesta, la diosa del fuego del
hogar, quien ya de por sí culpaba a la sola presencia de Julia del incendio que
arrasó con su templo y que propició las anteriores revueltas de Yo Julia. Vesta
y los demás contrarios a Julia piden su sangre a Júpiter, el dios supremo, pero
hay dioses encabezados por Minerva, hija de Júpiter, que la defienden a uñas y
dientes. Júpiter, intentando evitar una revuelta en el olimpo, somete a Julia a
cinco pruebas que la pondrán entre la vida y la muerte para aplacar la ira de
los demás dioses quienes interferirán en cada una de ellas a favor o en contra.
Ya centrándonos en el mundo terrenal, Julia observa cómo
cada vez más Plauciano, amigo de su marido quien fue ascendido a prefecto de la
guardia imperial tras la última guerra, va ambicionando el trono imperial, algo
que Septimio no hace debido a su afecto por Plauciano.
Esto hace que Julia busque apoyo en Julio Leto, Geta quien
es su cuñado, y Quinto Mecio para encontrar pruebas con las que acusar de
traición a Plauciano, pero éste se le resiste gracias a su astucia y a la ayuda
de Opelio Macrino, quienes se las arreglan para matar a dos de los personajes a
favor de Julia antes mencionados y la ponen en jaque haciendo peligrar su
matrimonio por lo que se ve obligada a tener más cercanía con su hijo Basiano
para alimentarlo de odio conforme van pasando los años contra Plauciano y
usarlo para su próximo golpe contra el prefecto, cercanía por la cual Basiano
desarrolla un enorme complejo de edipo y su hijo menor Geta aumentará su odio hacia
Basiano originando entre ambos revueltas internas en su familia y nuevas
guerras entre césares y el imperio Parto. Para el colmo de Julia también tendrá
que enfrentarse a su propia salud debido a que desarrolla un cáncer que la
llevará a planear con rapidez cómo afianzar su ansiada dinastía tras su muerte.
Para opinión personal esta segunda parte de la saga me ha
gustado tanto como la anterior y no esperaba para nada ese toque fantástico en
el que interceden los dioses romanos intercalado con los hechos reales en los
que se basa la saga de novelas de esta mujer persuasiva y ambiciosa por un lado
por cuya ambición puso en peligro a toda su familia y amigos y una de las
mejores emperatrices y estrategas de la historia en general y de la que muy
poco se ha hablado. Por otra parte también deseaba haber leído más
interacciones por parte de mis dos personajes secundarios favoritos, el
matrimonio de esclavos formado por Calidio y Lucia, quienes estuvieron mejor
desarrollados en la primera novela y aquí solo se nombra su presencia de vez en
cuando y solo tienen importancia en dos momentos claves.
