Comenzamos la historia con Madamme Aupic, una pianista de mediana edad que se encuentra pasando sus vacaciones en el hotel New England. Cierto día en la piscina ve cómo Sergio Londres, entonces un chico de trece años sobrino de María Divina, la cocinera del hotel, quien se hizo cargo de él al no saberse quién es su padre y al haber sido abandonado por su madre y con quien no se lleva nada bien ni ella ni sus hijos, camina sonámbulo y desnudo sobre una de las cornizas del hotel. Al observar que el chico es tremenda mente hermoso, la mujer decide pedirle a María que la deje hacerse cargo de él pues ha encontrado inspiración para su música. La tía, que la propuesta le sonó como si le hubieran dicho que ganó la lotería, acepta de inmediato y Sergio tampoco pone resistencia. Así Madame Aupic, cuya residencia habitual es un caserón donde viven los varones Von Brosdorff se traslada con sergio a ese lugar. Es gracias a la baronesa que puede impulsar los estudios del niño dándole una educación elitista.
Con el tiempo, la atracción de la mujer hacia Sergio va increschendo hasta el punto de querer abusar de él una noche en la cual, Sergio escapa de Madamme Aupic por los pelos y deambula por las calles de buenos aires al no querer volver ni al caserón ni junto a su tía. Es a partir de aquí que Sergio comienza a vivir historias por las cuales,entre tanto que se va haciendo adulto, comienza a pensar que su belleza más que un don es una maldición pues hombres y mujeres se relacionan con él para sacar provecho de su físico y no se fijan en su persona. Todo eso sucede hasta que entre en su vida Juan Malthus de quien quedará enamorado.
Reconocido por diversas obras como Aquí vivieron (1949), Misteriosa Buenos Aires (1950), La casa (1954) y Bomarzo (1962), en 1976 escribió esta novela que retrata y critica a los deseos carnales de todo ser humano. Todos nos vemos atraídos por la belleza de ciertas personas y esa atracción y belleza a menudo es explotada por fines de lucro sin tener en cuenta a la persona que pueda estar sufriendo por ello. Al igual que nuestro ficticio Sergio,cantantes, modelos, actores a menudo son puro objeto de mercadotecnia no por el hecho de que realicen bien su trabajo sino por el atractivo que poseen el cual es objeto clave para generar miles de fans en todo el mundo que se desvivan para comprar el disco, generar millones de visitas en youtube y diversas webs, comprar revistas,ver ciertos programas y películas o comprar el producto de cierta marca que promocione la persona idolatrada por sus fans. Contando esto se me ha venido a la memoria Judy Garland, Pepa Flores (quien fue conocidísima en España como Marisol), Kim Jong-hyun (Cantante de shinee) y Kim Dong Yoon (integrante de la banda coreana spactrum) quienes vivieron una situación similar a la de Sergio Londres y no pudiendo soportar la gran presión a la que eran sometidos quisieron
acabar con sus vidas o peor aún lo hicieron. Este tema, que en los países asiáticos se conoce como fenómeno idol, también es tratado en el muy famoso libro de Silvia Aliaga y Tatiana Marco "De Seúl al cielo" al cual le tengo muchas ganas.

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