Hola, soy Josué del canal JSSanchez y hoy os
voy a hablar de La Historia De Mi Vida, la primera autobiografía de la
escritora sordo-ciega Helen Keller. En este primer libro datado en 1903, cuando
contaba con 23 años, Helen nos cuenta su historia desde su nacimiento hasta el
periodo de su graduación en la universidad de Radcliffe. Ella nació en
Tuscumbia, donde sus padres poseían en aquella época una granja llamada Ivi
Green, la cual ella describe haciendo notable su añoranza por el lugar de su
infancia en el que junto a Martha Washington, la hija de su cocinera negra seis
años mayor que ella, hacían travesuras a la vez que disfrutaban de cada planta y cada pájaro que poblaban su granja (Vamos que era una Heidi en
la vida real, libro que como curiosidad era uno de sus favoritos). Los pocos
recuerdos que tenía de cuando ella era apenas una niña de 2 años, se
ensombrecieron tras varios días de sufrir una enfermedad de la que le dieron
pocas esperanzas de vida a la que se llamaba congestión cerebro-estomacal, pero
hoy se piensa que pudo ser escarlatina. Fuera una cosa u otra la cuestión es
que se recuperó pero la enfermedad se cobró su vista y sus oídos dejándola
sordo-ciega. Con el paso del tiempo, ella fue comprendiendo que mientras que
ella tenía que ingeniárselas con un lenguaje de signos casero para hacerse
entender con los que la rodeaban, los demás se comunicaban fácilmente con sólo
mover la boca. Eso la hizo sentirse cada vez más celosa y comenzó a dar
pataletas con más frecuencia. Por otro lado, la familia, llevada por la pena
pues creían que la niña había quedado totalmente desvalida, la dejaban hacer
todo lo que quisiera sin restricción ninguna. Este cúmulo de cosas llevó a que
de niña pasara a ser una fiera incontrolable hasta que en ciertas ocaciones en
las que dejó a su madre encerrada bajo llave en la despensa durante tres horas
y tiró a su hermana Mildred de su cuna, se animaron a buscar todas las opciones
posibles para que su hija volviera a ver y oír. En ese entonces, su madre
recordó haber leído en las "Notas Americanas" de Dickens sobre el Dr.
Samuel Gridley Howe, fundador de la institución Perkins para ciegos (Que por
cierto hoy en día sigue en funciones al igual que todas las que voy a nombrar),
quien había desarrollado un método de enseñanza para sordo-ciegos con el que
había amaestrado a Laura Bridgman, pero esa primera idea la descartaron porque
no esperaban que fueran a enviar a nadie tan lejos desde Boston o que alguien
más supiera los métodos de enseñanza del difunto Dr. por lo que decidieron
viajar hasta Baltimore a la consulta del otorrino John Julian Chisolm, quien no
dando esperanzas de que la niña pudiera volver a oír les recomendó la visita en
Washington al Dr. Alexander Graham Bell, quien era experto en fonética y estaba
trabajando en ese campo con varios niños sordos y éste a su vez, tras examinar
su vista y sus oídos, se puso en contacto con Michael Anagnos, director en ese
entonces de la institución Perkins, explicándole el caso de Helen y Michael
Anagnos envió de inmediato a una alumna recién graduada, por lo tanto joven e
inexperta en la enseñanza, que había sido instruída por Laura Bridgman llamada
Anne Mansfield Sullivan, quien quedó ciega por tracoma y tras varias
operaciones recuperó parcialmente su vista. Esto marcó un antes y un después en
la vida de Helen y en todos los que la rodeaban. Como dato curioso, Anne y
Helen permanecieron juntas desde entonces hasta que la profesora murió 49 años
después. Poco sabía la pobre de Anne dónde se había metido nada más comenzar el
primer día de su llegada a la granja a enseñar lenguaje de signos a Helen en la
habitación de invitados y en un descuido la niña la encerró y escondió la
llave. Desde entonces supo que se tenía que armar de mucha paciencia para domar
a la fiera y conseguir hacer de ella una señorita hecha y derecha. Y la
paciencia comenzó a dar sus frutos un mes después de su llegada cuando Helen
comenzó a intentar pronunciar la palabra agua, palabra que ya balbuceaba antes
de enfermar, cuando éstas fueron a sacarla de la fuente y después deletreó
correctamente la palabra en las palmas de su profesora. Ese día las puertas del
conocimiento les fueron abiertas a Helen y tras meses de practicar el lenguaje
de signos aprendió a leer y escribir en braille y estudió en la escuela Orace
Mann para sordos bajo la tutela de Sarah Fuller, quien la enseñó a leer los
labios y hablar usando un método diseñado por Alexander Graham Bell, y
auxiliada en sus ejercicios bocales por Anne Sullivan. Tras esto y adquirir más
conocimiento sobre su entorno, la lectura, historia y las matemáticas consiguió
estudiar en la universidad de Radcliffe siendo la primera persona sordo-ciega
que había sorteado toda clase de obstáculos que la sociedad de entonces les
ponía a personas como ella graduada con honores en francés, latín y griego, poseyendo
además grandes conocimientos de matemáticas, geografía y astrología. No
obstante su lucha y la de Anne no quedó ahí sino que además de escritora fue
reconocida como una gran pensadora y activista política que luchó por los
derechos de los sordos, ciegos, negros, mujeres, trabajadores, cofundadora de
la organización Helen Keller International (que hacía investigacioes sobre la
vision, la salud y la nutrición.) y de la Unión Estadounidense por las
Libertades Civiles. Este libro que tengo en mis manos inspiró a Arthur Penn
para dirigir su película basada en los primeros capítulos de éste llamada El
Milagro de Ana Sullivan y que ha tenido varias adaptaciones fílmicas y
teatrales a raíz de su estreno en 1962. Os recomiendo que leaís esta
maravillosa autobiografía que sin duda alguna le servirá de ejemplo de valor a
todo aquél que lo haga.

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